Debod

Hay dos sonrisas sobre el césped,

dos miradas,

cuatro manos entrelazadas 

y un solo beso.

El atardecer les envuelve

y un hilo rojo 

y el sonido de una guitarra española,

aunque escuchan, 

por los auriculares compartidos,

cuatrocientas canciones,

o tal vez quinientas,

que hablan de sus dos sonrisas sobre el césped,

sus dos miradas,

sus cuatro manos entrelazadas

y su beso,

que es el hogar

donde ir a parar al final del día,

o en cualquier otro momento, 

para sentir que todo está bien,

que hay paz en sus corazones

y un nuevo despertar

tras cada atardecer,

y un hilo rojo que les une

y que, en realidad,

es un hilo de mil colores,

y más música 

más allá de la música,

porque eso son sobre el césped:

un pentagrama,

una clave de sol y otra de fa,

y armonía en tono mayor,

un compás binario 

y un matiz de expresión:

«Ad libitum».

Hay dos sonrisas sobre el césped,

dos miradas,

cuatro manos entrelazadas

y un solo beso,

que es una sinfonía,

una sinfonía a la sombra

de un templo egipcio.

A la memoria de los sueños rotos.

© Vicente Ruiz, 2022

Te

Todos los despertares te huelo.

Todos los días te añoro.

Todos los momentos te escribo

y luego borro.

Todos los cielos te miro.

Todas las canciones te escucho.

Todos los sitios te veo

y te busco.

Todos los dibujos te admiro.

Todos tus escritos te leo.

Todos mis sueños te respiro 

y te saboreo.

Todo el asfalto te conduzco.

Todos los kilómetros te acorto.

Todas las distancias te acerco

y te recorro.

Todos los abrazos te siento.

Todas las noches te lloro.

Todo el tiempo te quiero

y te adoro.

Tú.

Todo el tiempo.

Te llevo dentro.

© Vicente Ruiz, 2022

Idem

Lo que hemos sido,

en el alma y en la piel,

tú y yo,

es lo mismo.

Y lo que seremos,

tal vez en otra vida,

aunque ni tú ni yo,

es lo mismo.

Y lo que somos,

en los sueños tuyos y míos,

pero ni la versión real de ti

ni la de mí,

es lo mismo

(incluso ahora,

que ya hemos dejado de ser).

Todo el tiempo, amor,

mi amor,

entre tú y yo,

todo es lo mismo.

© Vicente Ruiz, 2022